El 9 de enero de 2026, Nintendo publicó en redes imágenes promocionales de My Mario (una línea de productos para peques/familias) y la conversación se descarriló en segundos: no se habló de los juguetes… sino de una mano. En una de las fotos, el pulgar (y en otras, los dedos) se veían “raros” para mucha gente, y eso bastó para que medio internet dijera: “esto es IA”.
Nintendo respondió negando el uso de IA. Según Nintendo Life, un representante afirmó que no se usó IA en ninguna de las imágenes promocionales.
Y además, una de las modelos del shooting, Brittoni O’myah Sinclair, salió públicamente a decir algo en la línea de: “os lo prometo, no es IA”, explicando que hubo casting y sesión real.
Aun así, lo interesante es que la sospecha no desapareció del todo. ¿Por qué? Porque ya estamos en una fase cultural rara: mucha gente ha aprendido el “lenguaje visual” de la IA (manos dudosas, proporciones raras, expresiones un poco uncanny) y lo aplica incluso cuando hay foto real.
Lo que esto enseña en branding
Mockups limpios, iluminación de catálogo y renders perfectos son normales desde hace años. No son “malos” ni “IA”. Y además, la IA hoy es una herramienta que facilita muchísimo partes del proceso creativo: desbloquear ideas, explorar variantes, proponer escenarios de campaña, hacer visualizaciones rápidas o montar mockups conceptuales sin tener que producirlo todo desde cero.
El giro es otro: ahora ese acabado “perfecto” (sea render clásico, mockup en PSD/3D o una visualización hecha con IA) puede activar el detector social de “parece IA” más rápido de lo que antes activaba el “demasiado Photoshop”. Y si tu campaña se convierte en “CSI: Pulgares”, el mensaje de marca se queda sin aire.
Por qué a Nintendo le explotó
- El detalle era pequeño, pero muy “memético”: una mano rara se comparte y se analiza más que un slogan.
- El tema IA está caliente: hay sensibilidades (laborales, éticas, creativas) y la gente reacciona por reflejo.
- La prueba social manda: si 200 comentarios dicen “IA”, aunque haya desmentido, la duda se queda flotando.
Qué haría una marca lista después de ver este caso
No es “prohibir la IA” ni “evitar renders”. Es tener un plan para que el foco no se vaya:
- Si es una campaña grande, tener making-of o créditos listos por si hay ruido.
- Separar en entregables: visualización (mockups/renders) vs. producción (arte final técnico). Esto te protege y te hace ver pro.
- Revisar “zonas sensibles” (manos, texto pequeño, objetos con geometría) porque hoy son el primer sitio donde la gente busca “fallos”.
Y ya: el caso Nintendo no va de “IA mala”. Va de que ahora existe una nueva crítica automática: “parece IA”, y hay que diseñar también para esa lectura.



